Árbol de Navidad

Publicado el 10 de diciembre de 2023, 1:29

Digamos que para mí la magia de la Navidad siempre la tuvo el Árbol de Navidad. Recuerdo como si fuera hoy las navidades de mi infancia. Desde siempre montábamos el Árbol de Navidad. Es más, no recuerdo haber vivido ni una Navidad sin árbol. En casa de mis abuelos maternos teníamos un arbolito artificial muy pequeño, y digo muy pequeño porque solo medía un metro como mucho. Muchas veces mi abuela lo ponía encima de un recibidor en la entrada para que se vieran encendidas las bombillas desde la calle.

Bombillas, aquellas bombillas antiguas, las que hoy día solamente se ven en los circos. Por cierto, en mi barrio actual hay un circo y todos los años en estas fechas navideñas sacan como alumbrado esas bombillas de las que os estoy hablando: unas bombillas grandes, de colores y con luz cálida, unas bombillas como bolas que ni parpadean ni nada, de luz fija.

Vuelvo a mi infancia y es verdad que en mi casa teníamos guardado un árbol artificial de metro y medio de altura que hemos adornado solamente un par de veces porque todos los años íbamos con mis padres a la sierra a comprar el árbol de Navidad natural. Tengo que reconocer que ese aroma a pino fresco que había en la casa durante las navidades no tenía precio ni comparación con nada.

A día de hoy tengo un árbol artificial que es como una inversión prácticamente, dura muchos años y solo tengo que comprar adornos ya que algunas bolas se parten cada año cuando lo montamos o lo desmontamos. En cambio un Árbol de Navidad natural tendría que comprarlo todos los inviernos y como no tengo sitio para plantarlo una vez pasada la Navidad me daría mucha pena tener que tirarlo.

Hablando de la magia del árbol de navidad es de decir que para mí la Navidad no es lo mismo con un árbol que sin él. Cuando me independicé, con apenas 18 años, recuerdo que en la primera Navidad que viví fuera de casa de mis padres me faltó el árbol de Navidad. Vivía de alquiler y no le veía el sentido a gastar mi sueldo en unos adornos navideños. Me parecía mejor viajar y visitar lugares con los mejores alumbrados y me hacía fotos junto a todos los árboles de Navidad. Pero una vez que fui madre mi mente cambio por completo. Volví a recordar lo que yo había vivido de pequeña en las fechas navideñas y sentí que necesitaba un árbol de Navidad en mi casa y en mi vida. Tal y como lo pensé fui a buscar uno artificial y lo adornamos de rojo y blanco. Ese fue mi primer árbol de Navidad como madre. En los adornos se notaba que estaba buscando el árbol de mi infancia. Mientras íbamos armándolo miles de recuerdos y sentimientos iban despertando en mi la magia de la Navidad, esa magia que también está en muchos de vosotros. Esa magia que te mantiene con los nervios a flor de piel desde que le enciendes las luces hasta que lo desmontas y lo guardas con tristeza pensando que ya pasaron los días de fiesta, los días de regalos, los villancicos, los días con la familia, las visitas, las comidas, etc.

Yo, como una niña pequeña, aun sabiéndolo y organizándolo todo, me emociono tanto en la mañana de la Navidad con los regalos de papa Noel. Porque tengo claro que la magia de la Navidad está en nuestras manos y tú lo sabes al igual que yo. La magia esta en todo porque la ponemos en todo lo que hacemos durante las fechas navideñas. La magia está en el árbol de Navidad porque nosotros nos encargamos de darle la mayor importancia. Yo crecí con esta magia y creo que a día de hoy estaría un poco triste si en alguna Navidad no lo tuviera. Mi árbol de Navidad es la alegría de mi casa durante las fiestas. Lo montamos todos los años el primer sábado de diciembre y una vez que hayan pasado todas las fiestas, entorno al 10 de enero, lo desmontamos todo y lo guardamos para el siguiente año.

 

Este año mí árbol es nevado, mide 2,5 m, tiene adornos en todos azules, bronce y blanco, lleno de luces de cálidas y me encanta. Me encanta mi árbol de Navidad y adoro las navidades por todo lo que se vivimos durante estas fechas.

el reno de mi árbol de Navidad

Y tu ¿tienes ya tu árbol o todavía no?

P.D.: La felicidad no está en nada ni en nadie por más que la busques. La felicidad esta en ti. La magia esta en ti. La magia de la Navidad esta en tu árbol de Navidad, pero solamente si tú te encargas de ponerle esa magia.

 

Vive tu magia,

Bellamente.

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